“Una botellita de jerez pa’ la tristeza”

El mundo del rock mexicano está de luto, Armando Vega Gil bajista y fundador de una de las bandas más emblemáticas del rock en México dijo adiós este 1 de Abril a sus amigos y seguidores. La noticia se dio a conocer en las primeras horas del día. Tras salir en la lista de #MeTooMusicosMexicanos, Vega escribió en su cuenta personal de Twitter un mensaje en el que se lee triste y se despide en una carta póstuma, tras este mensaje en las redes sociales se emprendió una búsqueda por parte de sus allegados, hasta que se dio a conocer la trágica noticia. En las horas posteriores a su deceso las redes se han polarizado respecto al tema del #MeToo, su uso y las consecuencias devenidas del mismo, creyendo que es importante se analicen todas las aristas ya que el movimiento #MeToo no busca desprestigiar a personajes y figuras públicas de las artes, la política y el mundo financiero, sino visibilizar el problema de la violencia y el acoso al que son sometidas miles de mujeres en los distintos círculos sociales y laborales desde donde parten las denuncias de las sobrevivientes. Si bien son lamentables las circunstancias y el marco dentro del cual se da el deceso de Vega, pues no hay en este mundo una muerte que no sea llorada, es imperativo que se recuerde lo que el mismo Armando aseguraba “Esta batalla es complicada pues los hombres, los machos, somos criaturas de nuestros tiempos”. Lejos de la lucha de sexos, de los malos y los buenos, esta fatídica pérdida para el mundo de la música en nuestro país debe obligarnos y servirnos para cuestionarnos nuestras prácticas, para reflexionar a cerca de la manera en la que nos conducimos, hombres y mujeres, nadie está exento del escarnio, del castigo social, demeritar, desvirtuar y deslegitimar la lucha constante y necesaria de millones de mujeres no es el camino, señalar a ciegas y juzgar como fariseos no nos dará la razón. Hoy no tenemos la verdad absoluta, hoy nos hace falta un amigo, un hermano, un padre, un esposo, un músico, un escritor, hoy nos hace la verdad, porque estamos rotos y el mundo no nos abraza, hoy la violencia de género que nunca es unidireccional nos viste de nuevo de negro. Hay aun mucho camino, quienes se han ido lo sabían, el #MeTooMusicosMexicanos ha desaparecido del mundo virtual, tanto como deseamos y es necesario desaparezca en el real, porque somos una familia o como diría mi abuela, “arrieros somos y en el camino andamos”, desde aquí sirva la presente como despedida a Vega y como reflexión a quienes nos quedamos sin su Guacarock.

Deja un comentario